Hambre

A través de tenemostetas encontramos este post de Viajamor que habla de ese complicado momento en que la lactancia corre el peligro de ser substituida por leche en polvo. Muchas son las que hemos pasado por momentos de dudas y con el consejo de un mal pediatra podemos haber llegado a pensar que nuestro bebé pasaba hambre, una falacia comúnmente aceptada. Respetamos las decisiones de todas las madres de alargar la lactancia lo que ellas consideren adecuado, pero sí que creemos que es importante que sean ellas las que decidan y no los miedos infundados. Reproducimos, siempre que su autora no tenga inconveniente, el texto aparecido aquí.
El dibujo es de Sol Suarez y lo hemos encontrado aquí.

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Cuando Nahla tenía tres meses y medio, mis tetas , que se habían convertido en globos de leche que se disparaba sola cada vez que ella tenía hambre, de pronto de desinflaron.

Y a la vez, empezó a rechazar la teta de vez en cuando. Protestaba y mis tetas no le calmaban. Lo que antes fue consuelo al instante se había convertido en un regalo que no servía.

Yo me ponía muy nerviosa y luego lloraba. Porque creía que mis tetas habían perdido sus superpoderes.

Además,para mayor desgracia , ya no salía un chorro disparado de la otra cuando mi leoncita mamaba.

Estaba poquito a poco llegando a la creencia terrible y falsa que acaba con tantas lactancias : ME ESTABA QUEDANDO SIN LECHE.

Entonces vivíamos en una isla llena de volcanes, recuerdo que paseabamos por las tardes con mi madre,por una montaña ,cerca del mar , y me decían

– Bueno, Elena, ya está , le diste tres meses teta, hay gente que no le da nada. ¡Tres meses está muy bien! Ahora parece que se queda con hambre. Que no sale mas leche. No quiere la teta porque con tus tetas no tiene suficiente , por eso llora. Porque tiene HAMBRE.

HAMBRE.

Mi niña se estaba quedando con HAMBRE.

Yo en aquella época no tenía ni idea de lactancia. No había leído todo lo que leí después. Por eso hice caso a la pediatra ignorante , que tampoco había leído nada, cuando me recomendó darle un biberón por las noches.
Nahla, con sus tres kilos de peso, se resistió con todas sus fuerzas a beber esa mierda en lata. Yo sabía que algo no estaba bien. Sabía que mi cuerpo tenía que ser capaz de alimentar a mi cachorrita. Entonces

una luz , un encuentro ,alguien con quien nos cruzamos, que nos dijo,

– Yo voy a un grupo, nos reunimos allí con una mujer, le puedes preguntar , hay otras madres, otros padres, teta, teta , teta

venid

y fuimos.

La maga se llama Elena. Ahora se que la llevaba ya dentro desde antes de conocerla.

Fue contundente y yo rápida al atrapar el rayo de sol. Sonreía siempre .

– Tira todo eso. Las latas. Los biberones. Los cereales. Las papillitas. Las cucharitas. Tira todo y dale a tu niña la teta. Porque ahí lo tiene todo. Nadie se muere de hambre con la comida delante .

Abracé con todo mi amor a mi cuerpo sabio y le pedí perdón a él y a mi cachorrita.

A mis tetas lo único que les pasó es que se redujeron porque llega un momento en el que se regula el tamaño con las tomas. Y no depende del tamaño la cantidad de leche que salga. Sino de la cantidad de tiempo que mama , y las veces.

Hoy hace cuatro años de esto. Hace cuatro que amamanto a miamorcita.

No se ha puesto enferma jamás. Nunca he tenido que medicarla. Excepto fiebres de maduración curadas con teta y cuerpo, y algún resfriado de frío en el corazón de su mamá.

He decidido escribir esto para ayudar a que dejemos de creernos mentiras.

A mí me hubiera ayudado mucho leer antes lo que leí después , esto es algo

– Un regalo para toda la vida , Mi niño no me come y Bésame mucho – de Carlos Gonzalez.

– La maternidad y el encuentro con la propia sombra, Mujeres visibles , madres invisibles- de Laura Gutman.

Ser mamá es un viaje . Es un viaje de derramarse . Del placer de dar. De ir deshaciéndose en leche. De volver a nacer .

Hoy abrazo a la mujer luminosa que puso en su lugar a mis tetas. Que me ayudó a confiar en mi cuerpo y habitarlo. Elena Thomsen.

Por eso, si tienes problemas con la lactancia, mujer, ve a un grupo, hay asociaciones por todas partes, no preguntes a tus pediatras y médicos, que muchas veces no tienen ni idea, porque no favorecemos al sistema farmaceútico cuando nos volvemos alimento de nuestras crías. Hacemos una re-evolución.

Honra tu cuerpo alimento. Ámalo. Y cura tus heridas en mareas de leche bendita. Que ni agua ni tonterías, leche, leche bendita .

Bendita leche.

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